El Default en Mil Palabras

Creemos que la vida está hecha de decisiones. Pero gran parte de lo que termina determinando resultados ocurre cuando nadie está decidiendo.

Un default es un resultado que se produce por continuidad. La ruta ya está ahí. Para salir de ella hay que pagar fricción: tiempo, atención, riesgo, legitimidad, energía, vergüenza, costo social. Cuando ese precio existe, la mayoría de las personas no “elige” el default; simplemente lo deja correr.

Esto no vuelve irrelevante la agencia. Pero sí cambia la pregunta. En lugar de “¿por qué eligieron eso?”, aparece “¿qué estaba configurado para ocurrir si nadie intervenía?”

La mayoría de los defaults no se sienten como restricciones. Se sienten como normalidad. Y lo que se siente normal rara vez se analiza.

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